EL ÚLTIMO SALTO DE TIFFANIE
La muchacha, esbelta, grácil y elegante, saltó del trampolín. Dio tres vueltas en el aire, en forma impecable, y cayó de cabeza en la piscina. Con ese salto magistral ganó el derecho de representar a Inglaterra, su patria, en los juegos olímpicos. ¿Quién era ella? Era Tiffanie Trail, joven de veintidós años de edad.
Lamentablemente Tiffanie no logró su sueño. Una lesión en la muñeca derecha la alejó de las competencias. Decepcionada, se fue a vivir a Sydney, Australia.
Un día, en Sydney, ensayó de nuevo el salto. Pero no lo hizo desde el trampolín de una piscina. Lo hizo desde el balcón de su apartamento, en el piso 23 de un rascacielos, a 69 metros de altura. La joven deportista, con una brillante carrera por delante, murió abrumada de tristeza.
¿Cuál será la decepción que tanto deprime a una persona que decide quitarse su propia vida? En el caso de Tiffanie fue, primero, el divorcio de sus padres. Esto la dejó devastada. Después fue la muerte de su novio, que pereció ahogado en el mar. Y finalmente fue la lesión en el brazo, por la que tuvo que abandonar su carrera. Aun cuando no podamos aprobar el suicidio, podemos comprender al suicida. La vida trae, para ciertas personas, tal carga de angustias que a veces, sin querer, tornan sus pensamientos hacia el suicidio.
El filósofo alemán Federico Nietzsche lo expresó así: «El pensamiento de suicidio es una gran fuente de consuelo con el que podemos pasar en calma toda una noche.» Es de notarse que Nietzsche murió severamente enajenado. Su ideología existencialista fue insuficiente para sostenerlo en el momento de su angustia. El suicidio es un consuelo magro, sin esperanza, sin expectativa y sin destino, que nada bueno puede traer.
Cuando las cargas de la vida se acumulan, cuando los dolores se vuelven insoportables, cuando, como dijo el poeta, «sólo abrojos nuestra planta pisa,» no es en el suicidio que debemos pensar. Debemos pensar en Aquel que es fuente de vida, de fortaleza, de consuelo y de paz.
Habrá quien diga: «Aun Dios me ha fallado.» Pero lo dice porque nunca ha buscado realmente a Dios. Cristo, el Hijo de Dios, Dios hecho carne, es nuestra esperanza segura. Clamemos a Él desde el fondo de nuestra angustia. Jesucristo escucha nuestro clamor aun antes que sale de nuestra boca. No cedamos al suicidio. Sometámonos más bien a la voluntad de Dios. En Él hay paz, serenidad y concordia. En Él hay esperanza. En Él hay vida. Él, y no el suicidio, es nuestra única seguridad.
martes, 13 de septiembre de 2011
viernes, 2 de septiembre de 2011
CUANDO SE HA ESFUMADO TODA ESPERANZA, CRISTO ES LA RESPUESTA
CUANDO SE HA ESFUMADO TODA ESPERANZA
Los síntomas eran los clásicos: sudores nocturnos, escalofríos, decaimiento, tos seca, y filamentos de sangre en la saliva. Orlando Vásquez, joven de treinta y dos años de edad, de Córdoba, Argentina, no sabía qué enfermedad tenía.
Lo cierto es que Orlando sufría la enfermedad que había sido mortal en las primeras décadas del siglo veinte y que se creía que ya había sido erradicada. Su médico, el doctor Ramírez, tuvo que declararle a Orlando la triste verdad: «Usted, señor, tiene tuberculosis.» Pero en el caso de Orlando el diagnóstico era fatal, porque la enfermedad había reaparecido acompañada de una terrible hermana: el SIDA.
Vivimos en un mundo cuya atmósfera está llena de gérmenes y virus. Si no es la influenza que nos debilita, es algún tumor que amenaza ser canceroso. Para Orlando Vásquez fue esa combinación ominosa y mortal de tuberculosis y SIDA. Así es esta vida.
¿Qué hace una persona cuando el último recurso se le ha esfumado? Si es impetuosa y emocional, podría hasta enloquecerse. Si es una persona pragmática, que todo lo analiza, podría volverse escéptica e indiferente. ¿Qué esperanza tiene el ser humano ante los golpes irreversibles de la vida?
Si no hemos experimentado la pérdida de la última gota de esperanza, lo más probable es que ni siquiera se nos ha ocurrido estudiar cómo reaccionaríamos ante una desgracia así. Pero ninguno de nosotros sabe cuándo podrá caer víctima de alguna calamidad. ¿Habrá alguna preparación para las fatalidades de la vida?
Sí la hay. Cuando sabemos que esta vida aquí en la tierra es sólo una pequeñísima parte de la existencia y que nos pertenece toda la eternidad que nos espera, las cosas de este mundo pierden su trascendencia. La dicha se vuelve relativa, y la amargura, inconsecuente. Sabemos que este mundo no es nuestro hogar. Estamos aquí sólo de paso.
Ese conocimiento produce tanta paz que soñamos acerca del día en que estaremos para siempre con el Señor, libres de esta atadura terrestre.
¿Cómo podemos tener esa esperanza? Jesucristo dijo: «Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna» (Juan 3:16). Los que le hemos pedido a Cristo que sea Señor y Dueño de nuestra vida tenemos, ya, asegurado el cielo. Hagamos de Cristo el Señor de nuestra vida, y la seguridad de la gloria eterna será nuestra.
Los síntomas eran los clásicos: sudores nocturnos, escalofríos, decaimiento, tos seca, y filamentos de sangre en la saliva. Orlando Vásquez, joven de treinta y dos años de edad, de Córdoba, Argentina, no sabía qué enfermedad tenía.
Lo cierto es que Orlando sufría la enfermedad que había sido mortal en las primeras décadas del siglo veinte y que se creía que ya había sido erradicada. Su médico, el doctor Ramírez, tuvo que declararle a Orlando la triste verdad: «Usted, señor, tiene tuberculosis.» Pero en el caso de Orlando el diagnóstico era fatal, porque la enfermedad había reaparecido acompañada de una terrible hermana: el SIDA.
Vivimos en un mundo cuya atmósfera está llena de gérmenes y virus. Si no es la influenza que nos debilita, es algún tumor que amenaza ser canceroso. Para Orlando Vásquez fue esa combinación ominosa y mortal de tuberculosis y SIDA. Así es esta vida.
¿Qué hace una persona cuando el último recurso se le ha esfumado? Si es impetuosa y emocional, podría hasta enloquecerse. Si es una persona pragmática, que todo lo analiza, podría volverse escéptica e indiferente. ¿Qué esperanza tiene el ser humano ante los golpes irreversibles de la vida?
Si no hemos experimentado la pérdida de la última gota de esperanza, lo más probable es que ni siquiera se nos ha ocurrido estudiar cómo reaccionaríamos ante una desgracia así. Pero ninguno de nosotros sabe cuándo podrá caer víctima de alguna calamidad. ¿Habrá alguna preparación para las fatalidades de la vida?
Sí la hay. Cuando sabemos que esta vida aquí en la tierra es sólo una pequeñísima parte de la existencia y que nos pertenece toda la eternidad que nos espera, las cosas de este mundo pierden su trascendencia. La dicha se vuelve relativa, y la amargura, inconsecuente. Sabemos que este mundo no es nuestro hogar. Estamos aquí sólo de paso.
Ese conocimiento produce tanta paz que soñamos acerca del día en que estaremos para siempre con el Señor, libres de esta atadura terrestre.
¿Cómo podemos tener esa esperanza? Jesucristo dijo: «Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna» (Juan 3:16). Los que le hemos pedido a Cristo que sea Señor y Dueño de nuestra vida tenemos, ya, asegurado el cielo. Hagamos de Cristo el Señor de nuestra vida, y la seguridad de la gloria eterna será nuestra.
lunes, 22 de agosto de 2011
EL HUMO QUE NOS MATA
EL CENICERO MÁS GRANDE DEL MUNDO
Fue un día especial para la ciudad de Houston, Texas. No era un día de nieve ni de ciclón. No había campeonato de béisbol ni concierto de la orquesta sinfónica. Ese día, en un negocio de la ciudad, se instalaría el cenicero más grande del mundo.
En un receptáculo especial, miles de hombres y mujeres comenzaron a arrojar colillas de cigarrillos. Era una manera de protestar contra el abuso del tabaco, y una forma de evidenciar su propia decisión personal de no volver a fumar.
Miles de colillas, hasta llegar a pesar 300 kilogramos, llenaron el cenicero más grande del planeta. ¡Qué buena la decisión de estos habitantes de Houston!
Dejar de fumar, y dejarlo para siempre, es una de las mejores resoluciones que pueden hacerse, ya sea en Año Nuevo o en mitad de año, o en cualquier día del calendario. Porque el humo del tabaco es, en el mejor de los casos, totalmente inútil, y en el peor de los casos, nocivo tanto para el organismo del que lo fuma como para el inocente que se ve obligado a aspirarlo por la inconsciencia del fumador que está a su lado. El humo del tabaco es pestilente, maloliente, deprimente y repelente, además de no dejar célula del cuerpo sin estropear. Bueno sería que en cada ciudad del mundo comenzaran a poner ceniceros gigantes, y que se organizara un campeonato mundial para ver quién hiciera el más grande.
Después de hacer campeonato de ceniceros de cigarrillos, podrían hacerse campeonatos de otras clases de vicios de la humanidad que igualmente la dañan, estropean y arruinan. Por ejemplo, podría haber, en todas partes del mundo, campeonatos de tanques de licores, adonde cada persona adicta al licor fuera a vaciar sus botellas; campeonatos de resumideros de drogas y de marihuana; campeonatos de cualquier otra cosa que se bebe, se come, se huele, se aspira o se inyecta, y que perturba, daña, enferma, crea adicción y mata a ese ser que no vive bajo la protección de un Creador sabio y amoroso, sano, perfecto, inocente y limpio; y campeonatos de los despojos mortales de todo lo que ensucia y envilece el alma, tal como el odio, la violencia, la mentira, la lujuria, la inmoralidad, la crueldad y la vanidad.
Sin embargo, estos campeonatos no son más que una ilusión. Lo que sí puede ser realidad es la decisión de cada uno, una decisión muy personal, de despojarse de todo lo que es malo, y de pedirle a Cristo que sea su Señor y su Salvador.
Fue un día especial para la ciudad de Houston, Texas. No era un día de nieve ni de ciclón. No había campeonato de béisbol ni concierto de la orquesta sinfónica. Ese día, en un negocio de la ciudad, se instalaría el cenicero más grande del mundo.
En un receptáculo especial, miles de hombres y mujeres comenzaron a arrojar colillas de cigarrillos. Era una manera de protestar contra el abuso del tabaco, y una forma de evidenciar su propia decisión personal de no volver a fumar.
Miles de colillas, hasta llegar a pesar 300 kilogramos, llenaron el cenicero más grande del planeta. ¡Qué buena la decisión de estos habitantes de Houston!
Dejar de fumar, y dejarlo para siempre, es una de las mejores resoluciones que pueden hacerse, ya sea en Año Nuevo o en mitad de año, o en cualquier día del calendario. Porque el humo del tabaco es, en el mejor de los casos, totalmente inútil, y en el peor de los casos, nocivo tanto para el organismo del que lo fuma como para el inocente que se ve obligado a aspirarlo por la inconsciencia del fumador que está a su lado. El humo del tabaco es pestilente, maloliente, deprimente y repelente, además de no dejar célula del cuerpo sin estropear. Bueno sería que en cada ciudad del mundo comenzaran a poner ceniceros gigantes, y que se organizara un campeonato mundial para ver quién hiciera el más grande.
Después de hacer campeonato de ceniceros de cigarrillos, podrían hacerse campeonatos de otras clases de vicios de la humanidad que igualmente la dañan, estropean y arruinan. Por ejemplo, podría haber, en todas partes del mundo, campeonatos de tanques de licores, adonde cada persona adicta al licor fuera a vaciar sus botellas; campeonatos de resumideros de drogas y de marihuana; campeonatos de cualquier otra cosa que se bebe, se come, se huele, se aspira o se inyecta, y que perturba, daña, enferma, crea adicción y mata a ese ser que no vive bajo la protección de un Creador sabio y amoroso, sano, perfecto, inocente y limpio; y campeonatos de los despojos mortales de todo lo que ensucia y envilece el alma, tal como el odio, la violencia, la mentira, la lujuria, la inmoralidad, la crueldad y la vanidad.
Sin embargo, estos campeonatos no son más que una ilusión. Lo que sí puede ser realidad es la decisión de cada uno, una decisión muy personal, de despojarse de todo lo que es malo, y de pedirle a Cristo que sea su Señor y su Salvador.
martes, 2 de agosto de 2011
LA FURIA NOS LLEVA A LA LOCURA
LA FURIA
El día se presentaba caluroso y húmedo en Miami, Florida. Era uno de esos días en que la temperatura y la humedad ejercen sobre el ánimo de las personas una influencia nociva. Bob Moore, propietario de una ferretería, estaba atendiendo a sus clientes, tratando de no sudar demasiado.
De pronto se abrió la puerta y entró un hombre. Tenía la mirada extraviada, el rostro congestionado, la camisa abierta y, lo más terrible, un arma automática en la mano. Abrió fuego contra el público, y mató a seis personas.
Después huyó. Montó en una bicicleta y siguió disparando su arma, hiriendo a otras tres personas. Al pasar un semáforo en rojo, lo atropelló un automóvil, y el hombre murió allí mismo, todavía empuñando el arma. «Furia» fue la única palabra que emplearon los diarios para dar la noticia del caso.
He aquí un verdadero caso de furia insana, de furia violenta, destructiva. Furia homicida, furia infernal, furia volcánica, furia que no se aplaca sino hasta después de haber provocado todo el daño posible.
¿Qué es la furia? «La ira es una locura breve», afirmaban los antiguos griegos. «La furia es un estallido nervioso que ocurre cuando se ha soportado mucho tiempo una situación ofensiva, humillante o atemorizante», definen los psicólogos.
La Biblia atribuye la ira y la furia a la acción del diablo, pero también al corazón que no se somete a Dios. Y la furia sólo de vez en cuando toma esas dimensiones trágicas del suceso de Miami. A veces la furia es silenciosa, pero mata el compañerismo y nubla el goce de las relaciones humanas.
Tenemos, por ejemplo, el enojo severo y profundo que suele producirse entre marido y mujer. Quizá nunca llegue a estallar en furia, pero destruye igualmente la armonía y la felicidad. Porque cuando hay enojo, no hay palabras, no hay sonrisas, no hay felicidad.
La Biblia dice: «Refrena tu enojo, abandona la ira; no te irrites, pues esto conduce al mal. Porque los impíos serán exterminados, pero los que esperan en el Señor heredarán la tierra» (Salmos 37:8-9).
Nada mejor, para verse libre de esta breve locura destructiva, que entregar el corazón y la voluntad a Cristo. Porque sólo Él tiene paz, calma y justicia abundantes para darnos.
El día se presentaba caluroso y húmedo en Miami, Florida. Era uno de esos días en que la temperatura y la humedad ejercen sobre el ánimo de las personas una influencia nociva. Bob Moore, propietario de una ferretería, estaba atendiendo a sus clientes, tratando de no sudar demasiado.
De pronto se abrió la puerta y entró un hombre. Tenía la mirada extraviada, el rostro congestionado, la camisa abierta y, lo más terrible, un arma automática en la mano. Abrió fuego contra el público, y mató a seis personas.
Después huyó. Montó en una bicicleta y siguió disparando su arma, hiriendo a otras tres personas. Al pasar un semáforo en rojo, lo atropelló un automóvil, y el hombre murió allí mismo, todavía empuñando el arma. «Furia» fue la única palabra que emplearon los diarios para dar la noticia del caso.
He aquí un verdadero caso de furia insana, de furia violenta, destructiva. Furia homicida, furia infernal, furia volcánica, furia que no se aplaca sino hasta después de haber provocado todo el daño posible.
¿Qué es la furia? «La ira es una locura breve», afirmaban los antiguos griegos. «La furia es un estallido nervioso que ocurre cuando se ha soportado mucho tiempo una situación ofensiva, humillante o atemorizante», definen los psicólogos.
La Biblia atribuye la ira y la furia a la acción del diablo, pero también al corazón que no se somete a Dios. Y la furia sólo de vez en cuando toma esas dimensiones trágicas del suceso de Miami. A veces la furia es silenciosa, pero mata el compañerismo y nubla el goce de las relaciones humanas.
Tenemos, por ejemplo, el enojo severo y profundo que suele producirse entre marido y mujer. Quizá nunca llegue a estallar en furia, pero destruye igualmente la armonía y la felicidad. Porque cuando hay enojo, no hay palabras, no hay sonrisas, no hay felicidad.
La Biblia dice: «Refrena tu enojo, abandona la ira; no te irrites, pues esto conduce al mal. Porque los impíos serán exterminados, pero los que esperan en el Señor heredarán la tierra» (Salmos 37:8-9).
Nada mejor, para verse libre de esta breve locura destructiva, que entregar el corazón y la voluntad a Cristo. Porque sólo Él tiene paz, calma y justicia abundantes para darnos.
jueves, 21 de julio de 2011
¿ COMO LOGRAR QUE LOS JOVENES TRABAJEN ?
Cómo lograr que los jóvenes trabajen
La generación “nini” es aquella que se caracteriza por cobijar jóvenes entre 18 y 22 años que ni estudian ni trabajan. “Están sumidos en una dejadez total. En general corresponden a una clase media alta y no sienten la necesidad ni la presión por no saber qué comerán en el minuto siguiente. Eso sí, la ansiedad y angustia que les genera esta situación es cada vez más grave, llegando muchas veces a la depresión y al suicidio”, sostiene el psicólogo argentino Roberto Chevalié.
Características de los jóvenes que no trabajan
· No tienen ideales
· No saben qué hacer en el minuto inmediato de sus vidas
· No sienten inquietud por ninguna profesión
· Saben que la situación social y laboral es compleja y no hacen el esfuerzo por intentar cambiar o mejorar la realidad cercana
· Son extremadamente pesimistas
A estas condiciones hay que sumarle los ya clásicos pensamientos que suele tener un adolescente en estado de rebeldía:
· Piensan que los padres son los enemigos
· Sienten que no los entienden
· Asumen que los adultos solamente quieren manejarles la vida
· Se quejan por sentirse solos, pero no dejan que nadie se les acerque ni brinde ayuda.
· Solamente tienen contestaciones y actitudes agresivas. Están siempre a la defensiva y son víctimas de todos y todo.
Qué hacer para ayudar a los jóvenes a trabajar
· Lo primero que los adultos, padres, profesores o amigos deben entender es que “a ningún joven le gusta ser agresivo ni que le vaya mal en todo. No creo ni por experiencia ni como padre que a los jóvenes o adolescentes les gratifique el no saber qué hacer con sus vidas ni de qué trabajar. Cada uno tiene que encontrar su camino. Los adultos sirven de guía, para transmitir consejos porque ya han pasado por una etapa en donde reinaba el caos, pero ellos solos deben descubrir qué necesitan y de qué manera lo requieren. De nada sirve amenazarlos, encerrarlos u obligarlos”, comenta el especialista.
· En la actualidad, los jóvenes permanecen hasta muy mayores en la casa de los padres. “Los hijos de treinta años siguen viviendo en casa y es complejo hacer que se asuman responsabilidades cuando los roles siguen siendo los mismos que cuando los hijos eran pequeños. Al no sentir la presión ni necesidad por trabajar es complejo que lo hagan por instinto o con naturalidad. Hay muchos que sí lo hacen, pero eso tiene que ver con algo que estos jóvenes no están teniendo y es un claro panorama de lo que quieren de sus vidas”, reflexiona el profesional.
· Hay que impulsarlos a que salgan a buscar un empleo. “Si no tienen claro qué tipo de trabajo quieren, hay que hacer que no importa la tarea que desarrollen, pero que la busquen para que así sepan qué significa ganar el propio dinero. Llegará un momento en que se independizarán. Todos lo hacen y si no les nace de adentro hay que lanzarlos a que lo busquen”, expresa Chevalié.
· No hay nada más desesperante y desilusionante para un padre que ver a su hijo sin rumbo. “Consultar con un terapeuta que pueda ayudar en esta etapa, ya que a veces los jóvenes no se caracterizan por ser dóciles o fáciles de comprender. Siempre es mejor una consulta a tiempo que perder el tiempo y correr el riesgo de que nuestro hijo se pierda definitivamente”, recomienda el psicólogo
No esperes que la suerte golpee a tu puerta y diga: “Tengo un trabajo para ofrecerte; uno que te hará sentir feliz y completo”. Tú puedes (y debes) organizar el futuro de tu carrera profesional. Este curso gratis de Planificación de tu Carrera Profesional te ayudará a lograrlo.
La generación “nini” es aquella que se caracteriza por cobijar jóvenes entre 18 y 22 años que ni estudian ni trabajan. “Están sumidos en una dejadez total. En general corresponden a una clase media alta y no sienten la necesidad ni la presión por no saber qué comerán en el minuto siguiente. Eso sí, la ansiedad y angustia que les genera esta situación es cada vez más grave, llegando muchas veces a la depresión y al suicidio”, sostiene el psicólogo argentino Roberto Chevalié.
Características de los jóvenes que no trabajan
· No tienen ideales
· No saben qué hacer en el minuto inmediato de sus vidas
· No sienten inquietud por ninguna profesión
· Saben que la situación social y laboral es compleja y no hacen el esfuerzo por intentar cambiar o mejorar la realidad cercana
· Son extremadamente pesimistas
A estas condiciones hay que sumarle los ya clásicos pensamientos que suele tener un adolescente en estado de rebeldía:
· Piensan que los padres son los enemigos
· Sienten que no los entienden
· Asumen que los adultos solamente quieren manejarles la vida
· Se quejan por sentirse solos, pero no dejan que nadie se les acerque ni brinde ayuda.
· Solamente tienen contestaciones y actitudes agresivas. Están siempre a la defensiva y son víctimas de todos y todo.
Qué hacer para ayudar a los jóvenes a trabajar
· Lo primero que los adultos, padres, profesores o amigos deben entender es que “a ningún joven le gusta ser agresivo ni que le vaya mal en todo. No creo ni por experiencia ni como padre que a los jóvenes o adolescentes les gratifique el no saber qué hacer con sus vidas ni de qué trabajar. Cada uno tiene que encontrar su camino. Los adultos sirven de guía, para transmitir consejos porque ya han pasado por una etapa en donde reinaba el caos, pero ellos solos deben descubrir qué necesitan y de qué manera lo requieren. De nada sirve amenazarlos, encerrarlos u obligarlos”, comenta el especialista.
· En la actualidad, los jóvenes permanecen hasta muy mayores en la casa de los padres. “Los hijos de treinta años siguen viviendo en casa y es complejo hacer que se asuman responsabilidades cuando los roles siguen siendo los mismos que cuando los hijos eran pequeños. Al no sentir la presión ni necesidad por trabajar es complejo que lo hagan por instinto o con naturalidad. Hay muchos que sí lo hacen, pero eso tiene que ver con algo que estos jóvenes no están teniendo y es un claro panorama de lo que quieren de sus vidas”, reflexiona el profesional.
· Hay que impulsarlos a que salgan a buscar un empleo. “Si no tienen claro qué tipo de trabajo quieren, hay que hacer que no importa la tarea que desarrollen, pero que la busquen para que así sepan qué significa ganar el propio dinero. Llegará un momento en que se independizarán. Todos lo hacen y si no les nace de adentro hay que lanzarlos a que lo busquen”, expresa Chevalié.
· No hay nada más desesperante y desilusionante para un padre que ver a su hijo sin rumbo. “Consultar con un terapeuta que pueda ayudar en esta etapa, ya que a veces los jóvenes no se caracterizan por ser dóciles o fáciles de comprender. Siempre es mejor una consulta a tiempo que perder el tiempo y correr el riesgo de que nuestro hijo se pierda definitivamente”, recomienda el psicólogo
No esperes que la suerte golpee a tu puerta y diga: “Tengo un trabajo para ofrecerte; uno que te hará sentir feliz y completo”. Tú puedes (y debes) organizar el futuro de tu carrera profesional. Este curso gratis de Planificación de tu Carrera Profesional te ayudará a lograrlo.
martes, 19 de julio de 2011
LA VIOLENTA MUERTE DE COAZINHO
VIOLENCIA EN LA CIUDAD
LA VIOLENTA MUERTE DE COAZINHO
Una multitud encolerizada, con furia compuesta de frustración, abandono, pobreza y ansias de desquite, perseguía a Coazinho. Coazinho, muchacho de diecisiete años, de los arrabales de Río de Janeiro, a su vez corría procurando salvar su vida. Pero lo alcanzaron.
La turba furiosa lo ató a un árbol, le clavó dos hierros en el vientre, puso un cartucho de dinamita entre los hierros y prendió fuego a la mecha. Así fue como Coazinho, apenas un muchachón con historia de robos, asaltos, muertes y violaciones, murió de un modo violento. Esa es una de las muertes más violentas que le puede ocurrir a un hombre: morir dinamitado.
He aquí una historia triste, producida por una sociedad triste, en medio de una época y mundo que poco sabe de alegrías. Coazinho, cuyo verdadero nombre se desconoce, nació y fue criado en medio de la misma violencia que lo mató.
Hijo de una mujer de mala vida que lo dio a luz en un prostíbulo, Coazinho no conoció padre, ni madre, ni hogar, ni escuela ni iglesia. Se crió como pudo, recibiendo golpes, insultos, malos tratos y desprecios. No conoció más escuela que la calle, más iglesia que la taberna, más hogar que el orfanato.
No bien había llegado a la adolescencia cuando salió a vivir por su cuenta. Y vivió rodeado de la violencia y el delito, sumido en la furia y el resentimiento. Falto de educación formal y moral, los bajos instintos del hombre hicieron presa permanente de él.
Un día en que le robó la cartera a un hombre, colmó la copa de sus maldades, según juzgaron los vecinos. Así que lo persiguieron, lo alcanzaron, lo ataron a un árbol y lo dinamitaron por la mitad. A juicio de ellos, una vida que nunca había conocido más que la violencia debía terminar en forma violenta.
Es fácil comentar el caso y emitir palabras cargadas de sentimiento. ¡Pobre Coazinho! ¿Por qué tuvo que terminar de ese modo? Si hubiera sido hijo de la mayoría de nosotros, habría sido otro su destino.
La violencia que tanto perjudica a los niños y a los adolescentes no se encuentra sólo en las calles, en las tabernas, en las casas de vicio. Puede hallarse también en hogares respetables. Por eso mismo nos conviene invitar a Cristo a vivir en nuestro hogar hoy mismo. Porque sólo Cristo puede librarnos de la violencia que marca a los Coazinhos.
LA VIOLENTA MUERTE DE COAZINHO
Una multitud encolerizada, con furia compuesta de frustración, abandono, pobreza y ansias de desquite, perseguía a Coazinho. Coazinho, muchacho de diecisiete años, de los arrabales de Río de Janeiro, a su vez corría procurando salvar su vida. Pero lo alcanzaron.
La turba furiosa lo ató a un árbol, le clavó dos hierros en el vientre, puso un cartucho de dinamita entre los hierros y prendió fuego a la mecha. Así fue como Coazinho, apenas un muchachón con historia de robos, asaltos, muertes y violaciones, murió de un modo violento. Esa es una de las muertes más violentas que le puede ocurrir a un hombre: morir dinamitado.
He aquí una historia triste, producida por una sociedad triste, en medio de una época y mundo que poco sabe de alegrías. Coazinho, cuyo verdadero nombre se desconoce, nació y fue criado en medio de la misma violencia que lo mató.
Hijo de una mujer de mala vida que lo dio a luz en un prostíbulo, Coazinho no conoció padre, ni madre, ni hogar, ni escuela ni iglesia. Se crió como pudo, recibiendo golpes, insultos, malos tratos y desprecios. No conoció más escuela que la calle, más iglesia que la taberna, más hogar que el orfanato.
No bien había llegado a la adolescencia cuando salió a vivir por su cuenta. Y vivió rodeado de la violencia y el delito, sumido en la furia y el resentimiento. Falto de educación formal y moral, los bajos instintos del hombre hicieron presa permanente de él.
Un día en que le robó la cartera a un hombre, colmó la copa de sus maldades, según juzgaron los vecinos. Así que lo persiguieron, lo alcanzaron, lo ataron a un árbol y lo dinamitaron por la mitad. A juicio de ellos, una vida que nunca había conocido más que la violencia debía terminar en forma violenta.
Es fácil comentar el caso y emitir palabras cargadas de sentimiento. ¡Pobre Coazinho! ¿Por qué tuvo que terminar de ese modo? Si hubiera sido hijo de la mayoría de nosotros, habría sido otro su destino.
La violencia que tanto perjudica a los niños y a los adolescentes no se encuentra sólo en las calles, en las tabernas, en las casas de vicio. Puede hallarse también en hogares respetables. Por eso mismo nos conviene invitar a Cristo a vivir en nuestro hogar hoy mismo. Porque sólo Cristo puede librarnos de la violencia que marca a los Coazinhos.
lunes, 11 de julio de 2011
RED BULL: LA BEBIDA DE LA MUERTE
RED BULL: LA BEBIDA DE LA MUERTE
DEBERIAN ELIMINARLA DEL MUNDO
Mi sobrina en 3 años de Medicina quedó en coma despues de tomar RED BULL.
tres años despues todavia cae en terapia cada año, perdió sus estudios, y la enfermedad se ha confundido con todo: Lupus, Inflamacion de la Meningi, derrames cerebrales, parece que se fuera de este mundo y luego sale a fuerza de medicamentos.
la vida de sus padres es un saco de nervios y problemas.
El cerebro no es un vaso para llenar,sino una lámpara para encender La verdad sobre RED BULL, por favor,leelo
LA VERDAD SOBRE LA BEBIDA RED BULL'
Esta bebida se vende en todos los supermercados de nuestro país. Es de venta libre, está de moda, cualquiera de nosotros la puede
consumir y probarla aunque mas no sea por curiosidad. ... y puede ser mortal
RED BULL fue creado para estimular el cerebro en personas sometidas a un gran esfuerzo físico y nunca para ser consumido como una bebida inocente o refrescante. RED BULL se comercializa a nivel mundial con su slogan: 'Aumenta la resistencia física, agiliza la capacidad de concentración y la velocidad de reaccion, brinda más energía y mejora el estado de ánimo'. Todo eso se puede encontrar en una latita de RED BULL, la bebida energizante del milenio, (según sus codiciosos propietarios).
RED BULL ha logrado llegar a casi 100 paises de todo el mundo. La marca del Toro Rojo tiene como principales consumidores a jovenes y deportistas, dos segmentos atractivos que han sido cautivados por el estimulo que produce la bebida.
HISTORIA: Esta bebida fue creada por Dietrich Mateschitz, un empresario de origen austriaco, quien la descubrió en un viaje de negocios a HONG KONG, cuando trabajaba para una Empresa fabricante de cepillos de dientes.
El líquido - basado en una fórmula que contiene cafeina y taurina - causaba furor en ese país ; entonces pensó en el rotundo éxito que esta bebida tendrìa en Europa, donde todavía no existía este producto, ademas de ver una oportunidad de convertirse en Empresario.
PERO LA VERDAD DE ESTA BEBIDA ES OTRA! En Francia y Dinamarca la acaban de prohibir por ser un coctel de la muerte, debido a sus componentes de vitaminas mezcladas con GLUCURONOLACTONE.
GLUCURONOLACTONE es un químico altamente peligroso, desarrollado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos en los año 60 para estimular la moral de las tropas acantonadas en VIETNAM, el cual actuaba como una droga alucinogena que calmaba el estress de la guerra. Pero sus efectos en el organismo fueron devastadores y fue descontinuada ante el alto indice de casos de migrañas, tumores cerebrales y enfermedades del hígado que mostraron los soldados que lo consumieron. Y a pesar de ello, en la lata de RED BULL se lee en sus componentes: GLUCURONALACTONE, catalogado medicamente como un estimulante. Pero lo que NO DICE la lata de RED BULL, son las consecuencias de su consumo.
ADVERTENCIAS:
1. Es peligroso tomarlo si despues no haces ejercicio físico, ya que su funcion energizante acelera el ritmo cardíaco y te puede ocasionar un INFARTO FULMINANTE.
2. Corres el peligro de sufrir una HEMORRAGIA CEREBRAL, debido a que el RED BULL contiene componentes que diluyen la sangre para que al corazón le cueste menos bombearla, y así poder hacer un esfuerzo físico con menos agotamiento.
3. Está prohibido mezclar el RED BULL con alcohol, porque la mezcla convierte la bebida en una 'bomba mortal' que ATACA DIRECTAMENTE EL HiGADO, provocando que la zona afectada no se regenere nunca más..
4. Uno de los componentes principales del RED BULL es la vitamina B12, utilizada en medicina para recuperar a pacientes que se encuentran en coma etílico (coma producido por consumo de alcohol). Es por ello que al tomarlo se produce la hipertensión y un estado de excitabilidad, como si estuvieras borracho sin haber tomado bebidas alcoholicas.
5. El Consumo regular de RED BULL desencadena la aparición de una serie de enfermedades nerviosas y neuronales irreversibles (no hay recuperación).
CONCLUSIÓN: Es una bebida que deberia prohibirse en el mundo entero. Venezuela, Republica Dominicana, Puerto Rico y otros paises del Caribe están
alertando a otras naciones, ya que la mezcla de esta bebida con alcohol crea una bomba de tiempo para el cuerpo humano, principalmente entre los adolescentes y adultos ignorantes por su poca experiencia.
Esta bebida se vende en supermercados y comercios del país y cualquiera de nosotros nuestros amigos o nuestros hijos la pueden consumir
para probarla...atraidos por la publicidad, puede ser MORTAL.
DEBERIAN ELIMINARLA DEL MUNDO
Mi sobrina en 3 años de Medicina quedó en coma despues de tomar RED BULL.
tres años despues todavia cae en terapia cada año, perdió sus estudios, y la enfermedad se ha confundido con todo: Lupus, Inflamacion de la Meningi, derrames cerebrales, parece que se fuera de este mundo y luego sale a fuerza de medicamentos.
la vida de sus padres es un saco de nervios y problemas.
El cerebro no es un vaso para llenar,sino una lámpara para encender La verdad sobre RED BULL, por favor,leelo
LA VERDAD SOBRE LA BEBIDA RED BULL'
Esta bebida se vende en todos los supermercados de nuestro país. Es de venta libre, está de moda, cualquiera de nosotros la puede
consumir y probarla aunque mas no sea por curiosidad. ... y puede ser mortal
RED BULL fue creado para estimular el cerebro en personas sometidas a un gran esfuerzo físico y nunca para ser consumido como una bebida inocente o refrescante. RED BULL se comercializa a nivel mundial con su slogan: 'Aumenta la resistencia física, agiliza la capacidad de concentración y la velocidad de reaccion, brinda más energía y mejora el estado de ánimo'. Todo eso se puede encontrar en una latita de RED BULL, la bebida energizante del milenio, (según sus codiciosos propietarios).
RED BULL ha logrado llegar a casi 100 paises de todo el mundo. La marca del Toro Rojo tiene como principales consumidores a jovenes y deportistas, dos segmentos atractivos que han sido cautivados por el estimulo que produce la bebida.
HISTORIA: Esta bebida fue creada por Dietrich Mateschitz, un empresario de origen austriaco, quien la descubrió en un viaje de negocios a HONG KONG, cuando trabajaba para una Empresa fabricante de cepillos de dientes.
El líquido - basado en una fórmula que contiene cafeina y taurina - causaba furor en ese país ; entonces pensó en el rotundo éxito que esta bebida tendrìa en Europa, donde todavía no existía este producto, ademas de ver una oportunidad de convertirse en Empresario.
PERO LA VERDAD DE ESTA BEBIDA ES OTRA! En Francia y Dinamarca la acaban de prohibir por ser un coctel de la muerte, debido a sus componentes de vitaminas mezcladas con GLUCURONOLACTONE.
GLUCURONOLACTONE es un químico altamente peligroso, desarrollado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos en los año 60 para estimular la moral de las tropas acantonadas en VIETNAM, el cual actuaba como una droga alucinogena que calmaba el estress de la guerra. Pero sus efectos en el organismo fueron devastadores y fue descontinuada ante el alto indice de casos de migrañas, tumores cerebrales y enfermedades del hígado que mostraron los soldados que lo consumieron. Y a pesar de ello, en la lata de RED BULL se lee en sus componentes: GLUCURONALACTONE, catalogado medicamente como un estimulante. Pero lo que NO DICE la lata de RED BULL, son las consecuencias de su consumo.
ADVERTENCIAS:
1. Es peligroso tomarlo si despues no haces ejercicio físico, ya que su funcion energizante acelera el ritmo cardíaco y te puede ocasionar un INFARTO FULMINANTE.
2. Corres el peligro de sufrir una HEMORRAGIA CEREBRAL, debido a que el RED BULL contiene componentes que diluyen la sangre para que al corazón le cueste menos bombearla, y así poder hacer un esfuerzo físico con menos agotamiento.
3. Está prohibido mezclar el RED BULL con alcohol, porque la mezcla convierte la bebida en una 'bomba mortal' que ATACA DIRECTAMENTE EL HiGADO, provocando que la zona afectada no se regenere nunca más..
4. Uno de los componentes principales del RED BULL es la vitamina B12, utilizada en medicina para recuperar a pacientes que se encuentran en coma etílico (coma producido por consumo de alcohol). Es por ello que al tomarlo se produce la hipertensión y un estado de excitabilidad, como si estuvieras borracho sin haber tomado bebidas alcoholicas.
5. El Consumo regular de RED BULL desencadena la aparición de una serie de enfermedades nerviosas y neuronales irreversibles (no hay recuperación).
CONCLUSIÓN: Es una bebida que deberia prohibirse en el mundo entero. Venezuela, Republica Dominicana, Puerto Rico y otros paises del Caribe están
alertando a otras naciones, ya que la mezcla de esta bebida con alcohol crea una bomba de tiempo para el cuerpo humano, principalmente entre los adolescentes y adultos ignorantes por su poca experiencia.
Esta bebida se vende en supermercados y comercios del país y cualquiera de nosotros nuestros amigos o nuestros hijos la pueden consumir
para probarla...atraidos por la publicidad, puede ser MORTAL.
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